entre levantarse a la mañana,
abrir las cortinas
y estar en Bariloche


yo no se bien como explicarte la tipa es un diez espetacular entede en la vida me toco estar con una mina asi me dice negrito me cuida me trata bien no me putea y eso es lo que mas me descoloca entede, que la minita es un caramelo que no me dice tomatela de aca negro sucio, que te voy a decir siempre fui bagallero estuve con cada minita que ni te cuento y de golpe pum se me aparece esta mina en el pasillo del hospital los dos esperando le tiro la onda charlamos un toque y de una todo re bien entede, desde ese dia puro amor loco puro amor y yo que te voy a decir, descolocado la minita me enseño a mandar mensajes de texto si yo soy un analfabeto todo el dia en la calle atras del volante sin leer ni escribir una puta palabra y estos bichos que ni los entiendo ella me fue explicando de a poco viste y ahora que mi amorcito de aca que negrito de alla todo el dia meta mensaje y yo que me engancho a mi algo me gusta pero tambien me asusta entende me asusta porque la veo muy en serio a la cosa desde que enviude me comi cada una jaja cada una que maaamita y ahora me cae esta que es una mujer en serio una mujer con todas las letras, la puta como mierda se maneja esto que se hace con una mujer de estas, es demasiado ese es el tema que es demasiado para mi como si me quedara grande entende es eso me mete una presion que no conozco, las minitas eran para curtirlas y ya no verlas viste, que mierda te voy a llamar al dia siguiente y esta otra que me viene a hablar de la fidelidad y yo que no la quiero lastimar, porque te das cuenta de que la loca es buena en serio la mirada loco esa mirada que me hace me incomoda porque es demasiado buena y ademas que me dice que le lleve unas flores que le haga mimitos que porque no le digo amor, la puta madre yo no se nada de eso y le digo yo le digo que si le llevo alguna vez flores es porque lo siento viste porque me pinto hacerlo pero que no me meta presion con esas cosas porque me incomoda en serio que mierda voy a saber yo de mimitos y esas pelotudeces no me sale loco no me sale andar con esas cosas, le lleve unas flores una vez y que queres que te diga me sentia un pelotudo por la calle no las tire a la mierda no se porque y mis hijos que ven que yo ya pase los sesenta y que nunca me vieron bien con una mujer los tengo a todos en contra viste y tienen razon porque una vez que me ven bien quieren que me tome la cosa en serio pero saben como soy que correteo lo que se me aparezca y se re calientan lo mismo con mis amigos que me dicen que no sea boludo que deje de pelotudear que por fin consigo una mujer en serio que la cuide que no la deje pasar y yo que se, yo quiero cuidarla la quiero cuidar si me re flashea es un angel pero no se no se me asusta la minita me entende me asusta que sea tanto para mi viste

1. m. Disposición en que se encuentra alguien, causada por la alegría, la tristeza, el abatimiento, etc.Andar por la calle puede ser la actividad más rutinaria de todas o una de las experiencias reveladoras por excelencia. La calle es buchona, cuenta cosas, secretea misterios y relata cuentos a quien preste el oído. La calle acumula sabiduría, historias, conoce el espacio desde siempre, desde antes de ser calle, fue selva, sendero, camino de tierra, sirvió a carretas y tranvías, fue de adoquines, de asfalto sin semáforos, de chozas y casas bajas. Antes de que la caminemos nosotros, la caminaron nuestros ancestros. Los conoció a ellos, te conoció a vos y conocerá –si llegan los gurises– a tu descendencia. El momento de la revelación es inconfundible. Quien tenga la dicha de andar por la calle y recibir uno de sus mensajes no dudará un instante de su veracidad, será una experiencia de completa iluminación. Por algunos escasos y ricos segundos podrá interpretar la calle entendiendo todos y cada uno de sus códigos, las imágenes se sucederán con exagerada velocidad, pero todas serán comprensibles hasta en sus más profundos detalles. Será un bombardeo de corta y fugaz omnisciencia. Un momento de éxtasis.
Y allá va ese pobre hombre, cansado y de paso arrastrado, cargando la falsa obligación de pasear a su perro. Sobre el cuello de su camisa camina un mosquito esquivando la caspa. El perro se detiene, él hace lo mismo. El perro decide retroceder para jugar con una bolsa de residuos. Atrás suyo va el hombre, paciente, entregado, pasivo, siguiendo los pasos de su mascota (¿o es él la mascota?). Aparece otro perro. Ambos canes se reconocen y corren a su encuentro. Tironean de las correas y arastran detrás de sí a sus dueños. Por fin se juntan, juguetean, se lamen, ladran contentos y se disputan un pedazo de cuero por ahí tirado. Los otros aguardan con entrega que termine el juego de los perros. Y vuelven a tironear de la correa. Los hombres, obedientes, se despiden y retoman sus pasos, siguiendo la huella de los animales. La mascota camina unos pocos metros y vuelve a detenerse. Se acerca a un cantero, lo olfatea, levanta una de las piernas traseras y despide su orina. Detrás suyo, como siempre, espera su fiel propietario. Andan un rato hasta que vuelve a sentirse el tirón en la mano del hombre, esta vez en dirección contraria. Es hora de volver a casa, así lo determina el perro, que ladra, gruñe y rezonga. Terminó el paseo. Aunque será hasta el día siguiente, cuando la mascota vuelva a rasguñar la puerta del departamento con insistencia y señale que es hora de salir de nuevo a la calle. Y el hombre apagará el televisor rendido, se levantará de su sillón, atará la correa a su mano y saldrá a la calle para que, otra vez, su perro lo pasee.

El lunes pasado se entregaron los Premios Pulitzer (probablemente los más importantes del Periodismo) en la Universidad de Columbia. El diario New York Times arrasó y fue el medio con más premios (5).
Acá van algunas obras del ganador en Fotografía, Damon Winter, del New York Times. El tipo siguió a Barack Obama durante toda su campaña presidencial, cuando todavía era senador. La foto elegida por el jurado de los Pulitzer es la que encabeza este post, con Obama empapado bajo la lluvia.
Las palabras ya no esconden
Ahora salen, ahora exponen
Curioso arte el de soltarse
Solo un poco hay que animarse
Juro ahora pensar menos
Con la tinta van las penas
Dónde estaban y qué eran
Los poemas lo develan
Verán que mis palabras
Bien sencillas son
Porqué decir ropa interior
Si bien alcanza con calzón
No es de bruto ni de burdo
Es de llano, no de absurdo
Las palabras las respeto
De ahí es que soy escueto
Al final vamos llegando
Lo confieso, esto va andando
Dos renglones solo quedan
Será hasta pronto, si me esperan